inercia
Con bastante rapidez deje de ceder el asiento a la gente que, aún en posibilidades para ir de pie claro está, comparativamente requería ese asiento mas que yo, sea por sus caras de cansancio, sea por las arrugas en sus pieles, sea por esos incomodos tacones torturando sus pies durante largas jornadas, era evidente que sus cuerpos necesitaban mas ese descanso. La gente es como es y no cambia, aprende nuevos artificios y veta otros no apropiados en tiempo y espacio, pero no los olvida y puede repetirlos fluidamente si el medio es propicio. Con facilidad me permití reincidir en actos paganos e intrascendentes pero muy divertidos para los cuales ya sentía tener absoluto control e incluso aversión, pero ya veo que resulta mas práctico no comer que hacer ejercicio, o beber alcohol y socializar, que consumir agua en reuniones donde ni siqueira la hay potable. Parece que no todos somos capaces de mirar sin participar, y llegamos a creer que nuestra aportación alterna es insuficiente y requiere de mas adrenalina, requiere de una montaña rusa cada semana, de un sutil rush permanente. Es de pensar que quien nunca los ha vivido no puede desearlos, en ese sentido sería sensato considerar que, es mejor mantenerse del lado de los curiosos.
Algunas veces me pregunto sí la fitoterapia producirá algun beneficio sobre la disciplina y la fuerza de voluntad, o habrá que esperar los avances moleculares de la farmacología para poder conseguir dichos elementos encapsulados y libres de adicción.

